domingo, 24 de febrero de 2008

Sangre, sudor y navajas

Sweeney Todd: el barbero demoníaco de la calle Fleet
(Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street, Estados Unidos/2007).
Dirección: Tim Burton.
Con Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Alan Rickman, Timothy Spall, Sacha Baron Cohen, Jamie Campbell Bower, Laura Michelle Kelly y Jayne Wisener. Guión: John Logan, basado en el musical de Stephen Sondheim y Hugh Wheeler. Fotografía: Dariusz Wolski. Música: Stephen Sondheim. Edición: Chris Lebenzon. Diseño de producción: Dante Ferretti.




Cada intervención de Tim Burton en la pantalla grande nunca pasa inadvertida, puede gustar o no; pero siempre llama la atención del espectador. Esta vez lo hace con una historia basada en una leyenda londinense que ha sido tomada por varios autores de diferentes espectáculos, pero en especial por el musical de Stephen Sondheim estrenado en Brodway en 1979.
Es la historia del barbero Benjamín Barker (Johnny Deep) que es injustamente apresado y separado de su familia, la cual queda a manos del Juez Turpin (Alan Rickman) quien ha ideado el plan para que el Barker caiga en desdicha. Después de 15 años el barbero vuelve convertido en Seewney Todd y es cuando conoce a la señora Lovett (Helena Bonham Carter) quien tiene una fabrica de pasteles de carne de muy mala reputación y es quien le cuenta que su esposa ha muerto envenenada y su hija ha quedado en la tutela de dicho juez. Es ahí que reabre su vieja barbería y junto a la señora Lovett se encargarán de la preciada venganza.
Burton se juega otra vez por sus dos actores fetiches, a pesar de no ser cantantes, para interpretar a los protagonistas del film y estos salen airosos ante semejante odisea. Las actuaciones son muy buenas a pesar de que al estar cantando les saca naturalidad, pero tanto Deep como Bonham Carter nos muestran todo lo que pueden hacer cuando detrás de sus actuaciones esta el director de El joven manos de tijeras.
Burton demuestra que esta apto para encarar cualquier género cinematográfico, pero también se lo nota incomodo cuando esta atado a una idea que no es de su creación. Burton no quiere alejarse de la versión teatral y es así que sigue ésta al pie de la letra. Es ahí cuando el film pierde ritmo, las escenas cantadas son demasiadas extensas o demasiadas teatrales. Por esto, si el espectador no gusta de los musicales o no esta acostumbrado, se le tornarán pesadas ciertas partes del film.
El guionista John Logan (Gladiador, El aviador) redujo el argumento a 116 minutos (el musical duraba 3 horas) y esto hace que varios personajes se resientan, así también la relación entre un joven marinero y la hija de Sweeney, que pasa casi desapercibida en la historia del film.
Lo que no se puede negar es la maestría de Burton en crear mundos oscuros y góticos. Toda la película esta en una decoloración total. Casi en blanco y negro. Solo resaltará la sangre, que será mucha, en un color rojo brillante. La película es más sangrienta que la versión teatral y para esto Burton se hace de un viejo fanatismo de su juventud, las películas de la Hammer. Sangre bien brillante para demostrar la liberación de los personales, según las propias palabras del director. En esta película, como en todas las de Tim Burton, hay un excelente manejo tanto del arte como de la fotografía, que son intachables.
Mas allá de todo lo ante dicho creo que Burton es uno de los mas grandes artesanos que hay hoy en día en el mundo cinematográfico y esto como lo dije al principio de la crítica, hace que ninguna de sus películas pasen inadvertidas, porque siempre nos mostraran algo nuevo e incomparable sacado de la galera de este gran mago del séptimo arte.
Y a partir de este momento tendremos que esperar hasta que este gran genio nos traiga una nueva versión de Alicia en el país de las maravillas. Ya estoy contando los días.

3 comentarios:

Paula Benzecry dijo...

No puede negarse que Burton es un creador, pero personalmente pienso, y con lo que aprecio su arte me duele decirlo, que este film lo superó, se le fue de las manos. Hernán tiene mucha razón cuando dice que al no ser de él la historia le es más difícil encararla y si encima es musical, madre mía¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Pero bueno, por suerte me quedo con el recuerdo imborrable de Charlie y la fábrica de Chocolate que se llevó la mejor de mis opiniones. Paula.

Puravida dijo...

A mi me gustó esta peli, pero en partes, debo reconocer que por momentos los personajes resultaban poco creíbles y hasta demasiado exageradas las caracterizaciones. No se si era la intención de Burton, pero creo que podría haberlo hecho mucho mejor. Lo que si me encantó es la fotografía!

Saludos. ;)

Jorge - cinenovedades dijo...

Todavía no pude ver esta peli. Aunque en realidad no soy muy amante de los musicales. Pero estando Deep y siendo la dirección a cargo de Burton, habrá que darle una oportunidad.

Saludos.