
Se ha dicho de los abogados que "así como peca el médico ignorante metiéndose a curar, así lo hace el abogado inepto tomando una defensa", yo cambiaría la palabra inepto por "crédulo". Veamos por qué asumo esta postura, para ello tomaré de referencia obligada el film "Michael Clayton", protagonizado por George Clooney, Tom Wilkinson y Tilda Swinton. Esta película narra la historia de dos abogados -Clooney como Michael Clayton y Wilkinson como Arthur Edens- , el primero cumpliendo la función de "fixer" o componedor de entuertos legales, y el segundo como abogado litigante, defensor en este caso, ambos contratados por la importante firma de abogados "Keener, Bach & Ledeen 's". La historia comienza cuando Edens, en un rapto de desvarío mental y descontrol absoluto, sabotea el caso asignado por el estudio en que defiende a una importante empresa acusada de contaminación ambiental causante de enfermedades terminales en seres humanos de un pequeño pueblo y acude a Clayton para pedir apoyo. Mientras tanto, el presidente de la firma -interpretado por Sidney Pollack- pide a Clayton que controle la delicada situación que hace peligrar los negocios de la compañía. Bien, según mi entender, el film centra el nudo en estos dos personajes: Edens quien practicamente pierde la cordura cuando advierte que está

defendiendo intereses "sucios" y Clayton quien acepta la realidad de que su trabajo consiste en hacer volver a la coherencia a su colega, aún cuando advierte la verdad de los fundamentos de su locura. He aquí la cuestión principal, ambos pecan de crédulos, el primero por creer que la defensa de importantes compañías puede no afectarlo en sus propios principios y valores y llevarlo así a la sinrazón, y el segundo por pensar que su tarea

era más fácil de lo que resulta siendo, por no imaginarse que se va a encontrar con muchos obstáculos en el camino hacia la solución del problema. Clayton se encontrará con sucesos que tratarán de doblegarlo y afirmar valores ya por él olvidados, logrará la redención? Este es un film realista, sin golpes bajos, muy bien actuado tanto por Clooney y Wilkinson como por Tilda Swinton como la despiadada jerarca de la empresa multinacional, cliente de la firma de legos. Es una historia sobre lo difícil que resulta la elección de ser honesto consigo mismo y los costos que ello acarrea, sobre la transformación del ser

humano en algo no deseado por él, y acerca de la imposibilidad de lograr el cambio una vez que ya la suerte está echada. Prolija historia que llama a la reflexión sin bombos ni platillos, sino hablándonos bajito al oído... Paula
1 comentario:
Esta película pinta muy buena. Excelente reseña, por cierto. Siempre me gustaron los films sobre abogados y juicios. Así que no creo que ésta sea la excepción.
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