jueves, 19 de junio de 2008

Entretener o no entretener, esa es la cuestión...


Decía Nietzche que el hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa. Qué es el cine sino también un medio para suplir la angustia existencial? Es por ello que algunos de los teóricos del cine han señalado que una de sus funciones debería ser la del entretenimiento. Dentro de este rubro coloco a la última película de la saga de Indiana Jones, dirigida por el maestro de la aventura, Steven Spielberg. He seguido la saga desde que se estrenó en cine Indiana Jones y los cazadores del arca perdida en cine hace ya muchos años, estoy hablando del año 1981, tenía doce años , recuerdo que fui como cuatro veces a verla al cine, y cada una de ellas la disfrutaba más, evidentemente en mi adolescencia necesitaba paliar alguna angustia a través del cine, no importa, lo que si importaba era que disfrutaba esa película como ninguna otra. Veintisiete años después llega el cuarto film de la saga y me provoca alegría, porque me conecta con ese entusiasmo de la primera vez que conocí a Indiana y lo admiré, profesor de antropología, arqueólogo y aventurero, qué más se podía pedir. Harrison Ford encarna nuevamente al profesor Jones, esta vez con unos sesenta y pico de años, muy bien llevados y su característica sonrisa burlona. En cuanto al argumento centra la historia en la búsqueda de una calavera de cristal que también es buscada por agentes de la Unión Soviética, volvemos al enemigo comunista, ya anunciando la época de la guerra fría. Acompañado por su novia de la primera hora, Marien Ravenwood (Karen Allen), un joven motociclista (Shia LaBeouf) y su amigo-traicionero Mac (Ray Winstone), Indi emprende esta aventura al corazón de la selva en Perú. La villana y oponente será en este caso la Dra. Irina Spalko,una parapsicóloga, interpretada por la talentosa Cate Blanchett, quien tratará de apoderarse ella primero del misterioso cráneo por considerar que tiene poderes fuera de lo normal. Apelando a algunos elementos sobrenaturales, y sin recurrir a demasiada tecnología digital, sino -por decisión del propio director- a efectos especiales parecidos a los utilizados en la trilogía previa, las aventuras del Dr. Jones no dan descanso y acompañadas por la banda sonora que la caracteriza, nos mete otra vez en el mundo de los sueños de todo niño-adolescente, el de ser aventurero, correr riesgos y vivir la vida con la adrenalina a full, sacándonos así de nuestro mundo rutinario aunque sea por un par de horas. El film cumple la expectativa, más no puede dar, Indiana Jones es eso que se ve y nada más pero funciona como entretenimiento inteligente y con muchos ingredientes de misterio que hacen a la historia más gustosa. La película fue estrenada en el mundialmente conocido Festival de Cannes -festival considerado serio si los hay- en mayo de 2008, dando así la pauta de que el cine de aventuras también tiene lugar en Cannes siempre que sea de calidad, como es el caso. Los amantes de este personaje no dejen de verla, no defrauda, si vamos con la idea de que lo más importante es que se respete toda la coherencia del personaje a través de 27 años de historia cinematográfica y siempre que se dejen seguir seduciendo por una sombra que se coloca un sombrero y una música especial que nos hace decir, es él, está otra vez con nosotros alimentando sueños ya ahora de adultos. Paula.

2 comentarios:

Sir Laguna dijo...

Pues la verdad... a mi no me gusto, el guion fue demasiado absurdo, aun para una aventura del gran Indiana.

C. dijo...

Lástima que el equilibrio me está llegando demasiado tarde, era una de las películas que hubiera querido ver en pantalla grande.

Saluts...